Más de 6.800 avistamientos de 22 especies diferentes confirman que la restauración del hábitat funciona.

¿Qué tienen en común un cernícalo primilla, un mirlo y un zorro? Que todos ellos ya han sido captados por nuestras cámaras de fototrampeo en el corredor ecológico que estamos rehabilitando en La Sagra. Los resultados son espectaculares y demuestran que el esfuerzo merece la pena.

El objetivo de monitorear y evaluar el impacto de las actuaciones en la biodiversidad se ha cumplido satisfactoriamente. Durante el proyecto se han desarrollado actuaciones de seguimiento destinadas a evaluar el impacto de las mejoras realizadas en el corredor ecológico sobre la biodiversidad local. El área restaurada funciona actualmente como un espacio de refugio, alimentación, descanso y cría para distintos grupos de fauna, especialmente anfibios, reptiles, aves y mamíferos, por lo que el seguimiento de su uso resulta fundamental para valorar la evolución ecológica del entorno.

Para ello, se ha llevado a cabo un seguimiento mediante cámaras de fototrampeo y registros de biodiversidad en la parcela inferior de Fieb Foundation. En concreto, se instalaron cuatro cámaras de fototrampeo en distintas zonas estratégicas del área de intervención, incluyendo zonas de paso y puntos próximos a recursos hídricos. Las cámaras fueron cebadas con 2,5 kg de alimento tres días a la semana (lunes, miércoles y viernes), y se realizó una revisión semanal de los dispositivos, habitualmente los miércoles. Durante estas revisiones se registraron los ejemplares visualizados a lo largo de la semana y se recopilaron imágenes de algunos individuos detectados.

La metodología de conteo se diseñó para evitar duplicidades, especialmente en el caso de bandadas grandes de aves. Para ello, se estableció un intervalo de 30 minutos en los grupos numerosos y se registraron de forma individual los ejemplares aislados, reduciendo así la probabilidad de contabilizar repetidamente al mismo individuo. Los datos obtenidos se organizaron en tablas de seguimiento, permitiendo comparar la presencia de especies entre cámaras y semanas.

Entre abril y junio de 2026, las cuatro cámaras registraron un total aproximado de 6.867 avistamientos, correspondientes a 22 especies o taxones identificados. Los registros más frecuentes correspondieron a las siguientes especies:

  • Gorrión común
  • Conejo común
  • Estornino negro
  • Tórtola turca
  • Mirlo
  • Urraca
  • Perdiz roja
  • Paloma torcaz

Además de la fauna más habitual, se detectaron especies de especial interés para el seguimiento del corredor, lo que confirma el uso del espacio restaurado por aves, mamíferos y especies vinculadas a distintos tipos de hábitat. Entre ellas destacan:

  • Aves rapaces: cernícalo primilla, milano real y cárabo común.
  • Otras aves de interés: alcaraván común, pito real, abubilla y ánade real.
  • Mamíferos: zorro.

La detección de rapaces y otras especies indicadoras refuerza el valor del área como zona de campeo, alimentación y refugio.

El seguimiento mediante fototrampeo ha permitido comprobar que las actuaciones de restauración, mejora de recursos hídricos, instalación de posaderos, creación de refugios y refuerzo de la vegetación están favoreciendo la presencia y utilización del corredor ecológico por parte de la fauna local. En conjunto, las actuaciones de monitorización han permitido evaluar de forma objetiva el uso del corredor ecológico por parte de la fauna, documentar el impacto positivo de las medidas de restauración y generar una base de datos útil para futuros seguimientos.

De forma complementaria, se han realizado censos y observaciones de biodiversidad mediante registros de campo, avistamientos directos, identificación de vocalizaciones y geolocalización de datos mediante herramientas específicas como CensData. Estos trabajos han permitido recopilar información sobre la presencia de especies de aves y mamíferos en el corredor, establecer una base de seguimiento y valorar la evolución estacional de la fauna asociada al área restaurada.

Asimismo, se ha realizado la evaluación inicial de los posaderos para rapaces instalados en el marco del proyecto. Esta evaluación se ha llevado a cabo mediante observación directa, revisión de indicios de uso, registro de plumas o egagrópilas y apoyo de cámaras de fototrampeo. El seguimiento ha permitido valorar la ocupación de los posaderos, la frecuencia de uso, las especies observadas y los comportamientos asociados, como descanso, vigilancia o alimentación.

La restauración del corredor ecológico en La Sagra es, sin duda, un éxito. La fauna ha respondido, la biodiversidad se multiplica y nuestro espacio restaurado se ha convertido en un auténtico refugio de vida. Seguiremos monitoreando para seguir celebrando noticias como esta.

El proyecto “Potenciación de la biodiversidad acuática-terrestre y adaptación climática mediante la restauración de nodos y corredores de humedales” cuenta con el apoyo del MITECO, aunque no expresa necesariamente las opiniones del mismo.


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